Una caja de Cystiolla tiene 20 cápsulas — dos al día durante unos diez días, con un principio y un fin claros, sin compromiso a largo plazo.
Cada cápsula pesa 800 mg y reúne tres frutas: arándano rojo, arándano azul y pomelo. Se toman dos al día con un vaso de agua, y la caja de 20 cápsulas (16 g netos) cubre una cura de unos diez días.
Pilar tiene 50 años, lleva el mostrador de una librería de Zaragoza y reconoce que en casa se le han quedado tres o cuatro botes de complementos a medias.
El patrón se repetía siempre igual: empezaba con ganas, la rutina se diluía a la segunda semana y el bote acababa al fondo de un cajón, sin fecha de final y sin conciencia tranquila.
Con Cystiolla le llamó la atención otra cosa antes que la fórmula: una caja de veinte cápsulas, dos al día, diez días. Un bloque con principio y con final, no una promesa abierta.
La forma también ayudó. Una cápsula con agua se toma detrás del mostrador sin preparar nada, y eso encajaba mejor que cualquier polvo que hubiera que disolver en un vaso.
Marcó en el calendario el día de inicio y el de cierre, dejó la caja junto a la caja registradora y llevó la segunda toma a la pausa de media tarde.
No habla de milagros ni asegura que a otra persona le vaya a pasar lo mismo; dice, simplemente, que esta vez terminó lo que empezó, y que eso en su caso ya era nuevo.
— Pilar, 50, Zaragoza
Depende de cada organismo y del resto de hábitos diarios. No prometemos plazos, porque no existe uno que valga para todo el mundo.
En un sitio seco y fresco, lejos del sol directo y fuera del alcance de los niños. No necesita nevera.
Sí, la caja es pequeña y cabe en un bolso o una mochila. Solo necesitas agua, nada más.
No. Cystiolla es un complemento alimenticio en cápsulas, no un medicamento, y no sustituye ni una consulta ni un tratamiento indicado por un médico.
Sigue con la siguiente a la hora de siempre. No se toman dos juntas para recuperar la que faltó.
No pedimos nada por adelantado: eliges cuántas cajas quieres, confirmas el pedido por teléfono y pagas al repartidor cuando recibes el paquete.
Solo el nombre y un teléfono en el que contestes
Cuadramos la dirección y cuántas cajas quieres para la cura
El dinero cambia de manos en la puerta, al entregarte el paquete